EL PETRÓLEO, COMO MINERAL FÍSICO, NO SE ACABARÁ NUNCA

 

Pedro A. Fox

Si bien la decadencia del oro negro es irreversible, su tendencia, no será como consecuencia del agotamiento de las reserva.

 

Finalizará la era del petróleo barato, circunstancia que que habrá de agravar aún más, la falta de una armonía entre los países productores y países consumidores, sumado a un contexto ambiental globalizado cada vez más exigente.

 

En líneas generales el "mercado del petróleo" divide notoriamente al mundo, en dos, a los grupos sociales.

 

A países con gran necesidad de petróleo, con una importante capacidad inversora en el país y en el extranjero.

Otros países con gran capacidad de producción, con escaso nivel tecnológico y escasa o nula capacidad propia para invertir y algunos de ellos con escasa estabilidad política - social.

 

El petróleo no va a simplemente acabarse, habida cuenta que toda la producción petrolera sigue una "curva en campana".

Es progresivamente abundante en la parte ascendente de la curva y progresivamente escaso en la descendente.

El pico de la curva, el pico petrolero, llamado "El Pico de Hubert" (prestigioso geólogo de Shell), coincide con el punto en el cual la herencia de petróleo ha sido consumida en un 50%. Una vez superado el pico, la producción petrolera comienza a descender a medida que su precio aumenta.

 

Ya se observa que el problema que se avecina ó ya esta instalado, es el fin del petróleo barato pero no se agotará el recurso. No es un asunto menor; es un asunto económico relevante: el cenit marcará el comienzo de un período de inflación a escala mundial, tal vez de "estanflación".

 

Para la Asociación para el Estudio del Cenit del Petróleo y el Gas (ASPO) el cenit petrolero se producirá antes del 2010. Para el Consejo Mundial de la Energía sería alrededor del año 2020.

Habrá petróleo para los próximos cincuenta años, pero más pesado, más lejano, más profundo, que requerirá mas energía para extenderlo, refinarlo, producirlo, o sea mucho más costoso para su aplicación.

El mundo se enfrentará no solo a un problema energético, sino de insumos industriales: vivimos en sociedades conformadas por los derivados del petróleo: agroquímicos, textiles, medicamentos, plásticos.

La Comunidad Europea ya se está preparando para una energía sostenible, competitiva y segura. Ha entrado en una nueva era de la energía enunciando:

    

            "Que existe una urgente necesidad de inversores; se precisarán en los próximos 20 años inversiones a un billón de euros para cubrir la   demanda de energía prevista y sustituir la infraestructura obsoleta".

    "Que nuestra dependencia respecto a las importaciones va en aumento. (la mitad del consumo de gas de la U.E. proviene de Rusia,  Noruega y Argelia").

 

La demanda global de energía sigue creciendo. Para el año 2030 la demanda mundial de energía y las emisiones de CO2 aumentarán aproximadamente en un 60%.

El consumo mundial de petróleo ha aumentado un 20% desde 1994 y se proyecta que la demanda mundial de petróleo se incrementará en un 1,6% anual.

 

La Comunidad Europea agrega que se esta asistiendo a un calentamiento climático severo. Las emisiones de gases de invernadero han provocado ya un aumento de 0.6 grados en la temperatura mundial. Aumento que podría alcanzar entre 1.4 y 5.8 grados al final del presente siglo, si no se adopta medida alguna al respecto.

 

Las economías y los ecosistemas de todas las regiones del mundo sufrirán grandes consecuencias.

Los cambios producidos en el área energética son consecuencia de los progresos científicos y tecnológicos por parte de los países industrializados bajo el constante apoyo y capacidad de inversión.

 

Correspondería particularmente a estos el de MITIGAR el cambio climático; el de reducir las emisiones de efecto invernadero.

 

¿Cómo hacer realidad aquello de "quien contamine paga"?

 

Pareciera que el Protocolo de Kyoto (febrero 2005) no ofrece resultados como los esperados.

Algunos países y en particular EE.UU. no se adhirió al Protocolo, tal cual lo hizo Europa en general. (Argentina es signatario).

La solución para EE.UU. pasa por "mas crecimiento", mayor consumo de energía, pero con mayor inversión en su país y mayor inversión en los países de economía menor en forma de posicionarse mejor (en relación a las emisiones de CO2) en relación a las exigencias del Protocolo de Kyoto.

Extraigo de un documento referido al IIRSA (la iniciativa para la integración de la Infraestructura Regional en Sudamérica) un párrafo sobre el particular:

 

    "Estos planes de integración "energética-minera" Continental coinciden con los promovidos por el Global Energy Network Institute          (GEN), que retoma una vieja idea de conectar el consumo eléctrico de EE.UU. y Canadá con el enorme potencial hidroeléctrico de América del Sur, las redes de transporte y energía a las que irán sumando las redes de fibra óptica, de enlace satelital, etc.". (ver el Plan Pueblo Panamá en anteriores editoriales).

(Holanda, para reducir sus emisiones en exceso y dentro de su política de cumplimentar con las exigencias del Protocolo formalizar distintos proyectos energéticos en Argentina).

 

Vayamos un poco al pasado.

 

Hasta la primera mitad del siglo XX la subsistencia humana fue consecuencia de su adecuación a los ciclos naturales; los asentamientos humanos dependían de las zonas rurales, la degradación ambiental era un factor de trastorno.

Hoy algo ha cambiado. El dramático crecimiento de la población humana, está coincidiendo con la degradación ambiental y la destrucción de los ecosistemas a ESCALA GLOBAL: multiplicación- expansión y ecocidío.

¿Florecerá la humanidad, cómo hoy la conocemos sin petróleo, ya sea debido a su precio elevado o "inexistencia" para su real utilización?

Los discursos que hablan sobre el desarrollo sostenible, en tales condiciones, alcanzará también para los países emergentes?

Los limites del crecimiento (de la industrialización) no están en el deterioro de la tierra, si no en la escasez del recurso que no ha permitido su expansión.

El Cenit de la producción petrolera (el fin del petróleo barato) plantea preguntas que aún no conducen la "praxis" de nuestro interconectado y aún interdependiente mundo.

¿Podrá el sistema de mercado y el modelo exportador sostenerse con un precio continuo del barril del crudo superior a los 100 dólares?

Pensemos apenas y solo en los miles de buques mercantes (y de guerra) y aviones que necesitan de tan preciado elemento, en la hoy llamada globalización.

 

El posible colapso, por insuficiencia energética, financiera y ecológica de la Aldea Global, quizás nos obligue a reconsiderar a la Aldea Local, a las REGIONES, pero no al modelo que nos muestra el Plan Pueblo Panamá, o peor aún el propio IIRSA.

 

Aunque se multipliquen las plantas nucleares (y resuelto el problema de los residuos), las pilas de hidrógeno, las fotoceldas solares, etc. para satisfacer la demanda de energía, ¿Cómo se producirán alimentos, textiles, medicamentos, etc.?

La forma como enfrentaremos el Cenit de la producción petrolera será determinado no solo por la ciencia, sino por las visiones que tengamos del mundo y el futuro, es decir por la

                                                                                        CULTURA.

 

Pedro A. Fox

02/10/06


Registrado bajo el Nº 75519

© 2000/2001 USERWAY

Es marca registrada de Ely-Dav Consulting S.A.

Todos los Derechos Reservados